Las mas tetas

¡Las mujeres somos verbales!

Este post lo escribí luego de escuchar a uno de mis grandes amigos contarme que había perdido a una vieja que quería, con la que estaba dispuesto a tener una relación seria, pero… la vieja se fue de su vida. ¿Por qué? Porque después de estar saliendo por un tiempo, de compartir gustos, aficiones, trabajo, historias, viajes… él pensó que estaba implícito lo de enseriarse… y ella OBVIO nunca lo supo, o no lo dedujo, se mamó y se fue.

De esta historia se desprenden dos conclusiones que serán de las que hablaré en este post:

1. Los hombres o al menos el 80% están jodidos.
2. Hombres, las mujeres necesitamos que nos digan las cosas.

Vamos con la primera. Jodidos de tal forma que después de ciertas desilusiones, sus cerebros (y en especial sus corazones) tienen una tara que no los deja ser. Al primer encuentro con un sentimiento, BOOM!… huyen o dicen estar confundidos, o que no están preparados para algo serio… y un sinfín de excusas. Así pues, hacen que la etapa de “salir” dure tieeeeeeeeempo, tiempo en el que nosotras estamos esperando que se definan.

El desenlace de lo anterior es el segundo punto… las viejas necesitamos de un contrato. Antes de seguir quiero aclarar que puede haber un tipo de contrato que es: te quiero comer y chao te cuidas ( que puede desembocar en ser fuck friends). Pero siguiendo con la línea de la desilusión de mi desdichado compañero, el contrato el cuál las viejas tratamos de establecer no necesariamente debe ser uno que diga que quiero hacer parte de tu mausoleo familiar. Es que me des la seguridad de que estás conmigo, que quieres algo y que no estás huevoneando. Pero lo más importante de esto es que L O D I G A N.

Para nosotras nada está implícito, somos verbales, uds pueden llevar su mente a 3 km/h, nosotras a 326 km/h. Necesitamos cierta seguridad que nos va a tranquilizar la cabeza. No se trata de pensar en: esto es mío y punto. Es que después de tanta mierda a la que estamos acostumbradas ,y escuchar historias de nuestros amigos en los que son perros del mal, necesitamos saber que si el dude quieres estar con nosotras, no solo nos lo tiene que demostrar: dilo, ¡joder! No te cuesta nada, no te quita minutos de vida, no te roba el alma el ser sincero. Simplemente nos aseguras que estás bien, que te sientes bien y que no estas buscando por otro lado.

Hombres no le tengan miedo a ser sinceros. Si quieren comer, díganlo. Si quieren tener algo, díganlo… si no quieren tener nada, también díganlo. La persona que esté a su lado agradecerá las palabras…

sean las que sean.

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