Las mas tetas

La violencia psicológica NO ES NORMAL

El día de ayer fue tendencia en instagram los hashtag #sitocanaunatocanatodas #yosidenuncio. La tendencia la empezó Elieen Moreno, actriz colombiana que denunció públicamente en la W a su exnovio por haberla golpeado en una pelea. Masivamente, la empezaron a apoyar desde personas pertenecientes al medio, hasta personas del común, que con una foto tapándose el ojo izquierdo apoyaban a la actriz.

En la noche, de la forma más descarada y cobarde el actor Alejandro García, exnovio de Eileen, empezó una campaña en contra de ella, desmintiendo todo lo que había pasado y diciendo que todo era un montaje para dañar su carrera.

Mientras leía todo lo que pasaba, iba en un Uber que casualmente manejaba una mujer. Empecé a comentarle todo lo que estaba leyendo. Ella solo guardaba silencio mientras yo decía lo tenaz que me parecía todo, lo doloroso que era ver que las mujeres se dejaran tratar así y lo necesario que era denunciar y/o alejarse ante cualquier indicio de violencia.

Cuando paramos en un semáforo, ella me dijo que no era tan fácil, a lo que yo tercamente seguí insistiendo que si seguíamos así, tarde o temprano nos iba a arropar la mierda.

De repente, Angélica empieza a llorar, explicándome que ella había estado en esa situación, su ex (gracias al cielo) esposo la maltrataba todo el tiempo psicológicamente, lo cual ella encontraba “normal” dentro de una relación de pareja, hasta que un día le dio una golpiza por la que terminó 10 días incapacitada. Ella no denunció a tiempo, porque inmediatamente después de lo ocurrido, SU FAMILIA (siiii, la de ella) machista hasta los cojones, le aconsejaron que no lo hiciera: “Pero que van a pensar los niños, es el papá, cómo los va a dejar sin papá. Él estaba borracho y seguro no tuvo intenciones de hacerlo”.

Afortunadamente, e influenciada por muchas historias que se han hecho públicas ultimamente, esta mujer sacó fuerza de donde no la tenía, y posteriormente denunció. Acto seguido, cogió a sus niños y se fue de la casa. Ahora maneja Uber porque el tipo, que por supuesto nunca le hicieron nada sino unos cuantos meses en una cárcel, no le ayuda en nada y ella obvio tiene que mantener a sus hijos sola.

Desde nuestra ignorancia, podríamos exaltarnos por la pena tan corta, por el hecho que el tipo no le de un centavo, por ella haberse esperado a que le dieran una golpiza para poner la denuncia… en fin, por enemil cosas podríamos reprochar que un caso como este siga prácticamente impune. Lo que no sabemos, y seguro voy a hablar desde un punto que cualquier abogado me podría corregir, es el sistema legal tan porquería que tenemos en el país. Empezando por la denuncia, en dónde usted puede llegar y que un policía se le ría en la cara, o le diga: Ay pero fue solo una lesión personal. O le ponga miles de trabas para no recibirle la denuncia. Hasta algunos abogados, que defienden a sus hombrecitos, como a Alejandro García, a capa y espada para que “no se les dañe la carrera”. Pero bueno, este post no va hacia criticar o no nuestro sistema legal.

Al bajarme del carro me quedé pensando en lo que se consideraba “normal” dentro de una relación. Ahí fue cuando decidí escribir este post y hablar desde mi realidad.

Siempre me he considerado una persona fuerte y en total desacuerdo en cuanto al maltrato, pero escudriñando en mis relaciones, me di cuenta que había pasado muchas cosas por alto que no debí haber considerado normales.

En algún momento, encontré normal que mi pareja sintiera celos y que me reprochara por cosas que por supuesto no estaban pasando. En ese momento histórico, pensé que era porque estaba inseguro de nuestra relación y que era normal.

¡No! No es normal que la(o) celen, que le reprochen, que le armen shows, que le peleen. Si esa persona no confía en usted lo suficiente para que no se arme videos, que Dior me lo o la bendiga y siga su camino.

Encontré normal que mi novio me hiciera renunciar a ciertas cosas, como salir con algunas personas o actividades que antes de esa relación hacía con total libertad. Pensaba que uno tenía que ceder muchas veces para que la relación funcionara y que era normal.

¡No! No es normal que alguien le diga que no puede salir con Sutanito o Menganita porque le caen mal. O que le diga que deje de ir a hacer radio porque eso no sirve para nada (caso 100% de la vida real). Si esa persona no le gusta lo que usted hace o las personas con las que usted convive, no tiene nada que hacer con usted. Mejor, bien ido(a).

Lo más triste y lo que más me dolió recordar era que en algún momento de mi vida encontré normal estar triste y llorar mucho dentro de una relación. Creía que era solo un momento que todas las relaciones pasaban, que era muy común que uno peleara todo el tiempo y que todas las noches, durante mucho tiempo, llorar era normal.  

Definitiva y absolutamente NO es normal sufrir dentro de una relación. Aquí no estoy diciendo que el amor debe ser todo unicornios, arcoiris y la época de la babita (esa etapa inicial que todo es perfecto) para siempre, pero hemos estado tan estigmatizados a que el amor duele, que muchas veces pensamos que la infelicidad en una relación ES NORMAL, y que si no somos felices, no importa: Igual para que me voy pa otro lado a pasar necesidades, mejor me quedo que aquí estoy infeliz pero cómodo.

Las peleas y las diferencias no tienen por qué ser sinónimo de la infelicidad. Si ud respeta a alguien y esa persona la(o) respeta, no tiene porque haber tristeza.

Muchos de uds pensarán: Ay pero que exagerada, todo esto pasa dentro de las relaciones y es… adivinen… normal.

Pues no. Hablamos mucho de la violencia física, de lo grave que es la violencia intrafamiliar (para lado y lado, hay viejas que también le dan duro a los hombres), de las agresiones sexuales en las calles y de un sinfín de maneras de violencia que reprochamos.

Pero la violencia psicológica es grave, amigos, y muchas veces la pasamos por alto.

Y no solo hablo de la que muchas veces hemos visto que es insultar o amenazar, hablo de esto que me pasó a mí y parecía normal, hablo de lo que Angélica le pareció común para luego recibir una golpiza y de lo que de alguna u otra forma nos han enseñado que es el amor. El amor no es dolor, la convivencia no es adueñarse de la vida de alguien y la violencia sea cual sea, por supuesto, no es algo normal.

Ps. Si están en una mala relación, si no están felices, si les parece que algo no va bien, no se queden ahí. Sean fuertes, no dejen que les hagan daño, solo alejen a esa persona de su vida, no sin antes desearle mucha paz y tranquilidad.

Por supuesto, si ya están en una situación más compleja, no se queden calladas(os), existen muchas formas de denunciar y, aunque no confiemos en nuestro sistema penal, al menos harán mucho ruido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *